
El camino de la felicidad siempre está entre la ilusión y la incertidumbre. Deseamos conseguir ciertas cosas, las buscamos y nos esforzamos, pero siempre viene la incertidumbre a cuestionarnos. Nos dice: Podías haberlo hecho mejor, no te has esforzado los suficiente, no pasará. Justo en ese momento es cuando la ilusión tiene que intervenir, porque la ilusión es mucho más contagiosa que la incertidumbre.
Hay una fase que me encanta: Cree, porque al que cree todo le es posible.
Muchas grandes tareas quedan inconclusas, porque la incertidumbre gana la batalla a la ilusión.
Dentro de dos días, las dos viejas damas volverán a enfrentarse, pero yo creo y para el que cree, todo es posible.
Mario Escobar